• Deshabilitar la hibernación de Debian

    En algunos entornos la hibernación no solo NO es innecesaria, sino que puede causar problemas reales: sistemas que no despiertan, swaps mal dimensionadas, servidores que no deberían dormir jamás o portátiles usados como estaciones de trabajo permanentes. En Debian es posible deshabilitarla de forma limpia y definitiva.

    La forma correcta y más efectiva es impedir que systemd pueda invocar cualquier modo de ahorro de energía. De esta manera bloqueamos suspensión, hibernación y estados híbridos desde cualquier interfaz.

    sudo systemctl mask sleep.target suspend.target hibernate.target hybrid-sleep.target
    

    Con esto el sistema no podrá entrar en ninguno de esos estados, ni desde el entorno gráfico ni desde línea de comandos. Podemos verificar que la hibernación está realmente deshabilitada:

    systemctl status hibernate.target
    

    El estado debe aparecer como masked.

    Eliminar la hibernación del entorno gráfico (opcional)

    Si usamos GNOME u otro entorno que gestione eventos como el cierre de tapa o teclas de energía, conviene indicarle explícitamente que ignore cualquier intento de hibernación. Creamos un archivo de configuración para logind:

    sudo mkdir -p /etc/systemd/logind.conf.d
    sudo nano /etc/systemd/logind.conf.d/no-hibernate.conf
    

    Contenido del archivo:

    [Login]
    HandleHibernateKey=ignore
    HandleLidSwitchHibernate=ignore
    

    Aplicamos los cambios reiniciando el servicio:

    sudo systemctl restart systemd-logind
    

    Evitar hibernación vía swap eliminando el parámetro resume

    Si el sistema tiene configurado el parámetro resume en el arranque, Debian seguirá considerando la hibernación como posible aunque los targets estén bloqueados. Para evitarlo, eliminamos cualquier referencia a resume en GRUB. Editamos la configuración:

    sudo nano /etc/default/grub
    

    Buscamos la línea de parámetros del kernel y eliminamos cualquier opción resume=UUID=…. Después regeneramos la configuración de arranque:

    sudo update-grub
    

    Tras aplicar estos pasos, el sistema Debian no puede hibernar ni suspender bajo ningún concepto. Ni el entorno gráfico, ni systemd, ni el kernel podrán entrar en estados de reposo. Es una configuración ideal para servidores, estaciones de trabajo críticas y entornos donde la estabilidad prima sobre el ahorro energético.

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